La empresa Det Norske Veritas (DNV), presentó el tercer informe de sobre el desplome de la Línea 12 del metro de Ciudad de México, en el que se señala por primera vez, que hubo fallas en las inspecciones y el mantenimiento como causas concurrentes en la tragedia de la Línea 12 y que llevaron a que siguiera funcionando cuando no era apta.

Esto provocó que un tramo cayera dejando como saldo 26 personas sin vida y103 heridos, generando una denuncia por homicidio a 10 exfuncionarios encargados de la construcción de esta línea.

Imagen del documento presentado por DNV, presentado por “El País”

El documento, que EL PAÍS, ha publicado, expone que uno de los factores para la caída del medio de transporte, fueron los problemas de diseño, la construcción, la supervisión de la obra y asegura que de haberse atendido todos estos factores se “habría evitado el colapso del tramo elevado” el 3 de mayo.

Cabe recordar que luego de que la empresa DNV, que fue contratado por el propio Ejecutivo, entregó este tercer y último informe, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, lo calificó la semana pasada de “tendencioso” y anunció una demanda civil contra la consultora noruega.

El peritaje interpela a las tres últimas Administraciones locales al asegurar que hubo factores determinantes en la tragedia desde la concepción del proyecto hasta su operación.

Este tercer documento presentado, que es de carácter no definitivo, pero coincidente en lo esencial con las posteriores versiones, fue marcado como confidencial por DNV y consiste en el análisis de las “causas de raíz” que llevaron a que la estructura ferroviaria perdiera estabilidad y se viniera abajo.

El examen intenta ir más allá de las causas inmediatas, investigadas en la entrega anterior, que apuntaban a fallas en el diseño y la construcción. En este último peritaje se pone el foco en el desgaste estructural provocado a lo largo del tiempo por una supuesta falta de mantenimiento y de inspecciones regulares.

El contenido, también analiza hechos que abarcan a las tres Administraciones que estuvieron a cargo de la línea: la de Marcelo Ebrard (2006-2012), que la construyó; la de Miguel Ángel Mancera (2012-2018), bajo la cual atravesó una suspensión de un año y medio entre 2014 y 2015 ; y la actual, de Sheinbaum, que arrancó en 2018 y concluirá en 2024.

Además señala cuatro “barreras” o factores que pudieron haber prevenido las causas inmediatas del siniestro y haber hecho que no tuviera consecuencias tan graves, tales como pueden ser características del diseño, controles administrativos o falta de inspecciones preventivas.

Cabe recordar que la construcción de la obra fue realizada por un consorcio conformado por Ingenieros Civiles y Asociados (ICA), Alstom y Carso Infraestructura y Construcción (CICSA). Esta última empresa, propiedad del magnate Carlos Slim, acordó con el Gobierno federal de México asumir el coste de la reconstrucción de la Línea 12 y pagó millones de pesos en acuerdos reparatorios a la mayoría de las víctimas, pero nunca asumió responsabilidad por lo sucedido.

Carlos Slim, dijo “Estoy convencido de que desde su origen no tiene vicios”, defendiéndose sobre la línea, casi dos meses después del colapso.

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