Desde el 5 de abril de este año, Reino Unido, confirmo la presencia de 10 casos de una hepatitis aguda grave, de origen desconocido en Escocia.

Todos los pacientes detectados han sido menores de entre once meses y cinco años, quienes presentaban los síntomas comunes de una inflamación de hígado vírica, sin embargo, las pruebas de laboratorio arrojaron resultados negativos a los cinco tipos de virus causantes de hepatitis conocidos hasta ahora.

Un mes y medio después, el brote de hepatitis aguda infantil acumula 614 casos en 31 países, con 14 fallecidos al momento.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la hepatitis es una inflamación del hígado provocada por distintos factores, como infecciones, intoxicaciones con medicamentos, alcohol o enfermedades autoinmunes.

En la mayoría de casos, la hepatitis es provocada por cinco tipos de virus conocidos hasta ahora e identificados con las letras A, B, C, D, y E.

Los exámenes médicos de los menores enfermos de la nueva hepatitis aguda infantil no resultan positivos para ninguno de los cinco virus previamente identificados: de ahí que el origen de esta enfermedad resulte desconocido hasta el momento.

Recomienda acudir al médico de inmediato si se presenta fiebre, náuseas, vómito, diarrea, dolor abdominal, pérdida de apetito y malestar general son síntomas característicos de cualquier hepatitis viral, explica la OPS.

La hepatitis aguda infantil de origen desconocido presenta un cuadro similar, de modo que resulta imposible determinar de qué tipo de hepatitis se trata sin realizar pruebas diagnósticas.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan prestar especial atención a la ictericia, la aparición de un color amarillento en los ojos y la piel de menores, una señal clave que suele acompañar a la mayoría de casos de inflamación del hígado.

La la OPS recomienda reforzar las medidas de prevención para las hepatitis víricas conocidas, que normalmente se transmiten a través del agua y alimentos contaminados, o bien, en el caso de la hepatitis A, al estar en contacto directo con una persona infectada.

El organismo también recomienda mantener el esquema de vacunación de menores completo (en México incluye), además de lavarse las manos con frecuencia, lo mismo que cubrirse al toser y estornudar.

A pesar de que la OPS ha evitado hablar de casos confirmados debido a la naturaleza desconocida de la enfermedad, el incipiente brote de hepatitis aguda infantil en México ha cobrado su primera víctima mortal.

Se trata de un niño de tres años originario de Tulancingo, Hidalgo, que fue traslado al Centro Médico Nacional de la Raza, en la capital del país, tras el agravamiento de su cuadro y falleció la madrugada del miércoles en espera de un trasplante de hígado.

A decir del sub secretario de salud federal, Hugo López-Gatell, el estimado de casos de hepatitis infantil en territorio nacional oscila entre 25 y 30 niños con la enfermedad, una proyección elaborada a partir de los 21 casos conocidos hasta el martes pasado.

A principios de mayo, la Secretaría de Salud de Nuevo León informó de los primeros cuatro casos en México, un mes y medio después de que el Reino Unido reportara el primer caso el pasado 5 de abril.

Por su parte la OMS ha determinado que la información disponible hasta el momento impide identificar las causas de la enfermedad.

Y aunque en algunos casos se ha detectado la presencia del virus SARS-CoV-2, aún no existe evidencia concluyente que sugiera una relación causal entre ambas enfermedades.

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