Está mañana durante la conferencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, Rocío Nahle, Secretaria de Energía dijo que no hay evidencia científica, no hay una justificación energética y económica para mantener dicho horario, aunado al “rechazo de la población”.

Dijo que el rechazo a esta medida nace en 1996, cuando se decretó este horario, además dijo, hay más de 40 iniciativas de ley presentadas desde 2001, en contra del horario de verano.

Aseguro que “el ahorro de energía es muy bajo, respecto al consumo total y no hay impacto en el gasto familiar”. Y según evidencia científica, destacó que no hay cambio solar en los países cercanos a los trópicos.

Afirmó que la secretaria de gobernación hizo un encuesta este año y encontró un 71% de rechazo al horario de verano y solo 29 % de aceptación.

Dijo además que se ha medido el impacto del ahorro de consumo durante el horario de verano en los primeros tres años de la actual administración y solo se llegó al 0.2% de ahorro energético.

Del mismo modo se miden las emociones de CO2 y del 2020 y 2019 las emociones equivalen a un ahorro del 0.06% de las emociones totales de CO2 en el país.

Por su parte el Dr. Jorge Alcocer, secretario de Salud, dijo que durante casi treinta años hemos sido sobrevivientes del Horario de Verano.

Enfatizó que “los humanos, tenemos relojes biológicos que se encargan de regular las funciones de diferentes proteínas y órganos desde la vida fetal, el cambio de hora alerta el tiempo de exposición al sol y desequilibra nuestro reloj biológico”.

Aseguro que asociaciones del sueño, recomiendan mantener un horario sin cambios y dejar el horario de invierno de forma permanente, sobre todo en niños y adultos mayores.

Dijo que la falta de sincronización con medio ambiente, altera el orden temporal interno y provoca problemas físicos y mentales.

Agregó que se puede presentar somnolencia, irritabilidad, dificultad en atención, concentración y memoria, puede haber perdida de apetito durante el día, por elevación de jugo gástrico, pero haya apetito de noche.

Enfatizó que se puede generar “depresión e ideas suicidas, que se aumentan en algunas épocas del año y en algunas latitudes más que en otros”.

Dijo que en cuanto al “sueño de los adolescentes, este se disminuye en 32 minutos por noche, principalmente durante las primeras dos semanas después de iniciado el horario de verano”.

En conclusión, “el horario de verano afecta el sueño y la vigila de los estudiantes de secundaria, lo que afecta en el aumento de la somnolencia diurna”.

En cuanto a la salud del corazón, dijo que “existe asociación entre el horario de verano y el aumento de la ocurrencia de infartos al corazón, especialmente la primer semana después de ser implementado”.

Finalizó diciendo que “varias naciones consideran la eliminación d horario de verano, aunado a la Sociedad Internacional para la Investigación de los Ritmos Biológicos, que concluyó que las ventajas del horario estándar superan a las cambio de horario”.

Afirmó que se debe luchar contra el reloj biológico, pues lo “recomendable es volver al reloj estándar que es cuando la hora solar coincide con la hora del reloj social. El reloj de Dios”.

Posterior a ello, el presidente firmó la iniciativa que enviara al congreso para su aprobación y con ello la eliminación del horario de verano

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