El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, condenó de manera enérgica el homicidio de Ana, Víctor y su hija menor, un hecho que calificó como cobarde, atroz y profundamente doloroso, que ha generado consternación e indignación entre la sociedad michoacana.
“Lamento muchísimo el cobarde y atroz homicidio de Ana, Víctor y su pequeña, un hecho que como sociedad nos sacudió”
Así lo expresó el mandatario estatal, al referirse a este crimen que ha impactado de manera significativa a la opinión pública por la violencia ejercida contra una familia, incluyendo a una menor de edad.
Ramírez Bedolla señaló que este suceso no solo constituye un delito grave, sino que representa un acto despreciable y un agravio directo contra toda la sociedad, al vulnerar los valores fundamentales de convivencia, respeto a la vida y seguridad. Subrayó que hechos de esta naturaleza no pueden ni deben quedar impunes.
En este contexto, el gobernador garantizó la total colaboración del Gobierno del Estado para lograr el esclarecimiento de los hechos y dar con los responsables. Aseguró que se brindará todo el respaldo institucional necesario a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que las investigaciones avancen con rapidez, rigor y apego a la legalidad.
“El compromiso es claro: no habrá impunidad. Se trabajará de manera coordinada para que este crimen sea plenamente esclarecido y los responsables enfrenten la justicia”
Afirmó el titular del Ejecutivo estatal.
Asimismo, Ramírez Bedolla expresó su solidaridad y condolencias a los familiares, amigos y seres queridos de las víctimas, reiterando el acompañamiento del Estado en este momento de profundo dolor. Destacó que la prioridad de su administración es garantizar justicia para las víctimas y fortalecer las acciones de seguridad y procuración de justicia en la entidad.
El gobernador enfatizó que su gobierno continuará impulsando estrategias de seguridad, prevención del delito y fortalecimiento institucional, con el objetivo de proteger la integridad de las familias michoacanas y restablecer la confianza ciudadana.
Finalmente, reiteró que casos como este refuerzan la necesidad de mantener un trabajo coordinado entre autoridades estatales y las instancias de procuración de justicia, para responder con firmeza ante cualquier acto de violencia que atente contra la vida y la paz social en Michoacán.
