La comunidad del Instituto Tecnológico Nacional de México, a través del Instituto Tecnológico de La Piedad, está por vivir un acontecimiento que marcará un antes y un después en la vida de esta casa de estudios de forma institucional y académica.
Se trata de un momento cargado de simbolismo, orgullo y profundo significado para quienes culminan una de las etapas más importantes de su formación profesional.
Este 13 de febrero de 2026, por primera vez en la historia del Instituto, se llevará a cabo el Protocolo de Toque de Campana de los Triunfadores, un acto solemne que se realizará como colofón del Examen de Grado, una vez que el jurado haya emitido su veredicto favorable y se haya llevado a cabo la correspondiente toma de protesta.
No es solo una ceremonia: es el reconocimiento público y formal a años de esfuerzo, disciplina, desvelos, aprendizajes y desafíos superados.
El toque de campana simboliza la culminación de la formación profesional y, al mismo tiempo, el inicio de una nueva etapa: la incorporación plena a la vida productiva y social.
Cada sustentante hará sonar la campana con tres repiques dobles, un gesto cargado de significado que representa su compromiso con la ciencia, la ética, la responsabilidad social y la justicia.
El eco de la campana no solo resonará en el recinto académico, sino también como un anuncio simbólico al mundo: una nueva ingeniera o ingeniero se integra a la sociedad con la firme convicción de servirla, guiado por los valores que distinguen a nuestra institución.
Este protocolo no exalta únicamente el logro individual. Reconoce también el acompañamiento de docentes, asesores, familias y compañeros que han sido parte fundamental del trayecto formativo. Por ello, autoridades de la institucion extiende una invitación especial a los “Aguiluchos” y a toda la comunidad, para que, cuando escuchen el repique de las campanas, aplaudan desde donde se encuentren.
Que ese aplauso sea una muestra de orgullo colectivo, de reconocimiento sincero y de buenos deseos para quienes hoy dan un paso decisivo en su vida profesional.
Porque en el Tecnológico se entiende que cada meta alcanzada por uno de los estudiantes es, en realidad, un triunfo compartido.
Cada nuevo profesionista fortalece a la comunidad y refrenda el compromiso institucional con la formación de mujeres y hombres capaces, íntegros y comprometidos con el desarrollo de la sociedad.

