El papa León XIV ha animado este sábado a contener a los “sembradores de odio” que arrastran a la humanidad a la “barbarie”, durante la audiencia que ha mantenido en el Vaticano con el movimiento de los Focolares.
El pontífice estadounidense agradeció a los miembros de esta organización por “testimoniar constantemente una nueva posibilidad de vida fraternal, reconciliada y alegre, entre personas de distintas edades, culturas, lengua y fe”.
“Es una semilla simple pero potente que atrae a miles de mujeres y hombres y suscita vocaciones, genera un impulso evangelizador, pero también obras sociales, culturales, artísticas y económicas y es fermento de diálogo ecuménico e interreligioso”, declaró.
Acto seguido, sostuvo que “actualmente se necesita mucho de dicho fermento de unidad” porque, alegó, “el veneno de la división y la conflictividad tiende a envenenar los corazones y las relaciones sociales”.
“Esto debe ser confrontado con un ejemplo evangélico de unidad, de diálogo, de perdón y de paz”, dijo.

“También a través de ustedes, Dios ha preparado, en las décadas pasadas, un gran pueblo de la paz, que precisamente en este momento histórico está llamado a servir de contrapeso y de contención frente a tantos sembradores de odio que hacen retroceder a la humanidad hacia formas de barbarie y de violencia”.
El Movimiento de los Focolares, reconocido por la Iglesia desde el año 1964, fue fundado por la italiana Chiara Lubich tras la Segunda Guerra Mundial y está presente en 140 países, en comunidades compuestas por personas de distintas culturas y religiones.
Ante sus representantes, reunidos hasta hoy en una asamblea general celebrada en el pueblo romano de Rocca di Papa, León XIV ha recomendado unidad, pero también “transparencia a todos los niveles” y la implicación de todos los miembros del movimiento.
No obstante, antes de empezar con la audiencia, el pontífice se disculpó por su retraso al llegar, con tono de broma.

