El Juicio Final de Miguel Ángel ha vuelto a ser visible, en todo su asombroso poder y con el esplendor de sus colores originales, tras las recientes labores de mantenimiento extraordinarias. Así lo anunció la Dirección de los Museos Vaticanos en un comunicado emitido la mañana de este viernes, 27 de marzo.
Las labores de mantenimiento extraordinarias, que comenzaron el 1 de febrero con la instalación de los andamios en la Capilla Sixtina, consistieron en la eliminación de una extensa neblina blanquecina de la superficie pintada. Prácticamente invisible a simple vista, esta ligera neblina ocultaba los tonos iridiscentes de Miguel Ángel, atenuando el poderoso claroscuro de la composición.
La Capilla Sixtina permaneció abierta durante toda la duración de los trabajos. «Los Museos Vaticanos», comenta la directora Barbara Jatta, «son museos acogedores. Su misión es mantener siempre sus puertas abiertas a los fieles y visitantes. Este fue también el caso de esta excepcional oportunidad para cuidar y conservar una de sus joyas más preciadas: el fresco de Miguel Ángel que representa, con dramática intensidad, el fin de los tiempos». Este extraordinario proyecto de conservación cuenta con el apoyo del Capítulo de Florida de los Patrons of the Arts in the Vatican Museums.
