Te presentamos de manera integral el comunicado del gobierno municipal de La Piedad, sobre los trabajos de tratamiento de aguas residuales que se generan en el municipio, buscando con ello evitar que esta ciudad contaminé el meandro del río Lerma.
“El Gobierno Municipal de La Piedad reitera su compromiso permanente con la protección del medio ambiente y la salud de la población. Desde esta administración se han impulsado acciones concretas y sostenidas que contribuyen al saneamiento del Río Lerma en su paso por el municipio, mediante políticas públicas responsables, infraestructura ambiental y acciones preventivas de largo plazo.
En La Piedad se cuenta con dos plantas de tratamiento, con una capacidad de saneamiento de 230 litros por segundo, así como un sistema de rebombeo que permite conducir las aguas residuales directamente hacia estas instalaciones, evitando que lleguen al río. Los colectores del municipio aseguran que las aguas negras de los hogares sean tratadas de forma adecuada, manteniendo su operación constante gracias a una administración responsable que garantiza su funcionamiento continuo, para lo cual se destina un monto anual de 7 millones de pesos para todo lo que involucra la operación de estas plantas tratadoras.
Entre estas acciones, se destaca que La Piedad es el único municipio de la región que sanea el 98 % de sus aguas residuales a través de su planta tratadora, evitando que descargas de drenaje sean vertidas directamente al cauce del río. Asimismo, a través del organismo operador SAPAS, se han construido colectores marginales, los cuales impiden que arroyos y cuerpos de agua reciban descargas domiciliarias, fortaleciendo la protección del ecosistema hídrico en beneficio de las familias piedadenses.
De manera complementaria, este Gobierno Municipal ha implementado de forma permanente campañas de retiro de lirio acuático en el tramo urbano del Río Lerma, mediante cuadrillas de personal y el uso de maquinaria especializada, incluido un equipo cosechador de lirio. Estas acciones se realizan con inversión municipal en operación, mantenimiento y mano de obra, atendiendo el denominado viejo cauce dentro de la zona urbana, como parte de una estrategia ambiental integral orientada a la prevención de riesgos sanitarios y al cuidado del entorno natural.
El Río Lerma nace en el Estado de México y recorre gran parte del país antes de llegar al Lago de Chapala, atravesando 43 municipios y cinco estados: Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco
En su trayecto recibe descargas de numerosas ciudades y comunidades, lo que hace más complejo su saneamiento y refuerza la importancia de las acciones que se realizan en La Piedad, a través de sus plantas de tratamiento de aguas residuales, las cuales evitan que el agua contaminada sea vertida al río, contribuyendo así al cuidado del medio ambiente y de los recursos hídricos.
La operación del flujo del río es competencia de instancias federales, particularmente de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), que administra las compuertas en puntos estratégicos del cauce.
Esto influye directamente en las condiciones del río a lo largo del año y en la posibilidad de realizar labores continuas de limpieza, por lo que resulta indispensable la coordinación y corresponsabilidad entre los distintos niveles de gobierno para lograr un saneamiento efectivo y sostenible.
El Gobierno Municipal de La Piedad continuará trabajando con responsabilidad, seriedad y visión ambiental, fortaleciendo obras, programas y acciones que contribuyan a un entorno más sano, a un río más limpio y a una región más sustentable. Además, se continúa con la gestión ante las instancias estatales y federales para la construcción del “colector sanitario de la zona poniente”, un proyecto de más de 200 millones de pesos, así como de la “reingeniería de la planta de tratamiento Potrerillos”, con una inversión superior a 50 millones de pesos.
Estamos convencidos de que la protección del medio ambiente es una tarea permanente que requiere coordinación, corresponsabilidad y compromiso institucional”.
