El fenómeno climático El Niño podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde que comenzaron las mediciones modernas hace más de siete décadas. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos informó que existe un 81 por ciento de probabilidad de que el sistema alcance la categoría de “muy fuerte” durante el otoño, escenario que podría intensificar eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.
En su actualización más reciente, la NOAA explicó que El Niño evolucionó rápidamente de una fase débil a una intensidad moderada apenas un mes después de su formación y que las condiciones actuales del océano Pacífico ecuatorial favorecen un fortalecimiento adicional en los próximos meses.

Los especialistas señalaron que las temperaturas superficiales del Pacífico tropical se encuentran en niveles récord o muy cercanos a ellos para esta época del año, un comportamiento que, además, se ve influido por el calentamiento global derivado de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Prevén sequías, lluvias intensas y nuevos récords de temperatura
Los principales efectos de un evento de El Niño de gran intensidad suelen manifestarse entre el otoño y el invierno, con impactos que incluyen lluvias torrenciales, sequías prolongadas, olas de calor y alteraciones en los patrones meteorológicos de diversas regiones del mundo.
La investigadora Emily Becker, colaboradora del equipo de monitoreo de El Niño de la NOAA, calificó la evolución del fenómeno como “muy inusual”, aunque aclaró que existen antecedentes similares en los registros históricos.
Por su parte, el científico climático Daniel Swain advirtió que este episodio ocurre sobre un planeta que ya presenta temperaturas significativamente más elevadas debido al cambio climático, lo que podría amplificar sus efectos.
Los especialistas consideran que este evento podría rivalizar con el registrado entre 1997 y 1998, uno de los más severos de las últimas décadas. De acuerdo con datos del Banco Mundial, aquel fenómeno estuvo asociado con aproximadamente 23 mil muertes relacionadas con desastres naturales y pérdidas económicas cercanas a los 45 mil millones de dólares.
Cambios en el clima de varias regiones del mundo
Según la NOAA, un episodio de El Niño de esta magnitud incrementa la probabilidad de un invierno más lluvioso en el sur de Estados Unidos, temperaturas invernales más cálidas en el norte de ese país y Canadá, condiciones más secas en Indonesia y mayor humedad y calor sobre el Pacífico oriental.
Asimismo, los meteorólogos señalan que un evento fuerte de El Niño suele disminuir la actividad de huracanes en el océano Atlántico, debido al incremento de la cizalladura del viento, un factor que dificulta la formación e intensificación de ciclones tropicales.
Como consecuencia de estas proyecciones, la Universidad Estatal de Colorado redujo recientemente su pronóstico para la actual temporada de huracanes en el Atlántico, al considerar más probable el desarrollo de un episodio fuerte o muy fuerte de El Niño.
Expertos advierten sobre el calentamiento global
Además de modificar los patrones de lluvia y temperatura, El Niño libera hacia la atmósfera parte del calor acumulado durante años en el océano Pacífico tropical, contribuyendo al incremento de la temperatura media global.
El científico Zack Labe señaló que un episodio de gran intensidad aumentaría considerablemente la probabilidad de que el planeta registre nuevos récords de temperatura durante los próximos seis a doce meses.
Especialistas coinciden en que este fenómeno servirá como un indicador de los desafíos que enfrentará la comunidad internacional ante el avance del cambio climático y la creciente frecuencia de eventos meteorológicos extremos, por lo que recomiendan mantener el seguimiento a los informes emitidos por los servicios meteorológicos oficiales.
