Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió este lunes el occidente de Colombia y dejó, hasta el último reporte disponible, al menos 111 personas fallecidas y 87 heridas, de acuerdo con el balance difundido por las autoridades colombianas. Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas, donde equipos de emergencia trabajan entre estructuras dañadas y escombros.
El movimiento tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, aunque los mayores daños se concentran en otras zonas del occidente colombiano, entre ellas Pereira. El sismo fue percibido en diferentes regiones del país y provocó daños en viviendas, edificios, infraestructura hospitalaria y vías de comunicación.

Continúan las labores de rescate y atención a damnificados
Ante la magnitud de la emergencia, los organismos de socorro mantienen operativos de búsqueda y rescate para localizar a personas que pudieran encontrarse atrapadas bajo los escombros.
La emergencia también ha obligado a revisar instalaciones estratégicas, incluidos hospitales y aeropuertos, mientras las autoridades evalúan los daños estructurales provocados por el movimiento y sus réplicas.
En paralelo, la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO) puso en marcha una estrategia para coordinar la recepción, almacenamiento y distribución de ayuda humanitaria hacia las comunidades afectadas.
De acuerdo con Juan Carlos Buitrago, director ejecutivo de ABACO, el objetivo es organizar la movilización de los apoyos para que lleguen oportunamente a las familias que más los necesitan.
La organización contempla priorizar el envío de ayuda a hospitales, albergues oficiales y familias que tuvieron que abandonar sus viviendas en las zonas con mayores afectaciones.
Gobierno declara emergencia y coordina respuesta
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró la emergencia nacional para facilitar la atención integral de la tragedia y coordinar la respuesta de las distintas instituciones.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia, personal médico, cuerpos de rescate y voluntarios que participan en las labores de auxilio.
La cifra de víctimas podría modificarse conforme avancen los trabajos de búsqueda y evaluación de daños, por lo que las autoridades mantienen actualizaciones constantes sobre el número de personas fallecidas, heridas y afectadas.
El terremoto ocurre además en una región con antecedentes de actividad sísmica, por lo que las autoridades mantienen vigilancia ante posibles réplicas y recomiendan a la población atender únicamente las indicaciones emitidas por los organismos oficiales de emergencia.
Mientras continúan las labores de rescate, el principal desafío para las autoridades colombianas es localizar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos y garantizar refugio, alimentos y servicios básicos a las comunidades que resultaron afectadas por el terremoto.

