La tensión escaló este lunes en la comunidad indígena de Pomacuarán, perteneciente al municipio de Paracho, luego de que pobladores incendiaran una patrulla de la Guardia Civil y retuvieran a siete elementos policiales como medida de presión para exigir una mesa de diálogo con autoridades estatales y federales, con el objetivo de atender la creciente problemática de inseguridad que enfrenta la región.

Desde las primeras horas del día, decenas de habitantes instalaron un bloqueo sobre la carretera Uruapan–Paracho, una de las principales vías de comunicación de la Meseta Purépecha. Los manifestantes señalaron que en los últimos meses se han incrementado los asaltos, robos y secuestros, situación que ha generado preocupación entre las familias de la zona.

De acuerdo con testimonios de los propios comuneros, la exigencia principal es la implementación de estrategias efectivas que permitan recuperar la tranquilidad en la región, además de garantizar una presencia constante de corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno.

Exigen cuartel policial y seguridad comunitaria acreditada

Entre las demandas planteadas por los habitantes se encuentra la acreditación formal de elementos de seguridad originarios de la comunidad, la instalación de un cuartel policial permanente y la asignación de una ambulancia comunal para la atención de emergencias médicas.

En un intento por dialogar con los inconformes, siete policías acudieron al lugar de la protesta. Sin embargo, fueron retenidos por los manifestantes y trasladados, junto con dos patrullas oficiales, a la jefatura de tenencia de Pomacuarán.

Posteriormente, poco antes de las 15:00 horas, los comuneros prendieron fuego a una de las unidades policiales en el sitio del bloqueo. La acción fue presentada por los manifestantes como una medida de presión para que sus demandas sean atendidas de manera inmediata por las autoridades.

Crece la tensión en la región

Tras la quema de la patrulla, los habitantes advirtieron que podrían continuar con acciones similares en caso de no obtener una respuesta concreta a sus peticiones. Hasta el cierre de esta edición, no se había informado sobre acuerdos entre las autoridades y los representantes comunitarios.

Los hechos ocurren en un contexto de preocupación creciente por la seguridad en distintas comunidades de la Meseta Purépecha, donde habitantes han denunciado en reiteradas ocasiones la presencia de grupos delictivos y la insuficiencia de operativos preventivos.

Mientras continúan las negociaciones, la circulación sobre la carretera Uruapan–Paracho permanece afectada y la situación sigue siendo monitoreada por autoridades estatales, quienes buscan establecer canales de diálogo para evitar una mayor escalada del conflicto.

La evolución de las conversaciones y la eventual liberación de los policías retenidos marcarán el rumbo de una jornada que refleja el descontento de una comunidad que exige respuestas ante los problemas de seguridad que enfrenta.

Por Staff

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