La red de sucursales bancarias en México registró una importante reducción durante el último año. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al cierre del primer trimestre de 2026 operaban en el país 11 mil 312 sucursales, lo que representa 505 menos en comparación con el mismo periodo de 2025.
La cifra marca el nivel más bajo de oficinas bancarias en territorio nacional desde agosto de 2020 y refleja la transformación que atraviesa el sector financiero, impulsada en gran medida por la digitalización de servicios y el crecimiento de la banca móvil.

Según el reporte de la CNBV, diversas instituciones financieras redujeron significativamente su presencia física durante los últimos doce meses, concentrando operaciones en puntos estratégicos y fortaleciendo sus canales digitales.
BBVA y HSBC lideran la reducción de sucursales
Entre las instituciones con mayores cierres destaca BBVA, que pasó de 1,693 a 1,536 sucursales, una disminución de 157 oficinas.
Le sigue HSBC, que redujo su red de atención de 806 a 675 sucursales, lo que representa el cierre de 131 establecimientos en el mismo periodo.
Por su parte, Santander reportó una reducción de 42 oficinas, mientras que Banco Azteca cerró 23 sucursales.
Especialistas señalan que esta tendencia responde a cambios en los hábitos de los usuarios, quienes cada vez realizan más operaciones mediante aplicaciones móviles, plataformas digitales y servicios en línea, disminuyendo la necesidad de acudir físicamente a una sucursal bancaria.
Algunos bancos mantienen estrategia de expansión
A diferencia de otras instituciones, algunos bancos continúan apostando por el crecimiento de su presencia física en determinadas regiones del país.
Banorte reportó la apertura neta de 23 nuevas sucursales durante el último año, mientras que BanCoppel incrementó su red con 14 oficinas adicionales.
Estos movimientos reflejan estrategias distintas dentro del sector financiero, donde algunas instituciones buscan fortalecer la atención presencial en mercados específicos, mientras otras priorizan la inversión en infraestructura tecnológica y servicios digitales.
La reducción de sucursales bancarias en México confirma una tendencia observada en los últimos años: la transformación del modelo tradicional de atención financiera hacia esquemas cada vez más digitales. Sin embargo, expertos advierten que el reto sigue siendo garantizar el acceso a servicios bancarios para sectores de la población que aún dependen de la atención presencial, especialmente en comunidades rurales y zonas con limitada conectividad.

