Con el objetivo de fortalecer la prevención, el cumplimiento de la normativa ambiental y las buenas prácticas entre las empresas de Michoacán, este 27 de agosto fueron inaugurados dos Centros Regionales de Prevención y Calidad Ambiental (CRPCA), uno en La Piedad y otro en Zamora.
La iniciativa es resultado de la colaboración entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el Instituto Tecnológico de La Piedad y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Zamora, instituciones que formalizaron su participación mediante la firma de dos convenios de colaboración.

Los nuevos centros ofrecerán capacitación, asistencia técnica, asesoría, innovación y gestión del conocimiento, con la finalidad de acompañar a los sectores productivos en el cumplimiento de sus obligaciones ambientales y prevenir posibles daños al entorno.
La Piedad atenderá a los sectores automotriz, metalmecánico y agroalimentario
Durante el acto protocolario participaron Alberto Rojas Rueda, subprocurador de Prevención Ambiental de la Profepa; Christian Omar Martínez Cámara, director del Instituto Tecnológico de La Piedad; Karlo Martín Samaguey Zamora, director del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Zamora; Antonio Andrés Pérez Méndez, director jurídico del Tecnológico Nacional de México, y Rogelio Zarazúa Sánchez, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas del Gobierno de Michoacán.
Alberto Rojas Rueda explicó que los CRPCA forman parte de una nueva estrategia de la Profepa que busca transitar de una política enfocada principalmente en el control hacia un modelo de prevención ambiental, promoviendo que las empresas adopten voluntariamente mecanismos de debida diligencia y mejores prácticas.
“Desde aquí convocamos al sector industrial a trabajar en conjunto para impulsar una política de prevención que evite el daño ambiental a partir de la adopción de una cultura de la responsabilidad y del compromiso voluntario”, señaló.
El funcionario destacó que estos centros también contribuirán al cumplimiento del denominado Compromiso 92 de la presidenta Claudia Sheinbaum, relacionado con el saneamiento y restauración de la cuenca de los ríos Lerma-Santiago.
En el caso del Centro Regional de La Piedad, se brindará atención principalmente a empresas de los sectores automotriz, metalmecánico y agroalimentario. En Zamora, los trabajos estarán dirigidos al sector agroalimentario y manufacturero en general.
Vinculan a la academia con las empresas
Los CRPCA también buscan convertirse en un puente entre las instituciones educativas y los sectores productivos, al tiempo que permitirán fortalecer la preparación de estudiantes y profesionales que en el futuro podrán desempeñarse como responsables de gestión ambiental dentro de las empresas.
Christian Omar Martínez Cámara, director del Instituto Tecnológico de La Piedad, destacó que la institución asumirá un papel activo como aliada en materia ambiental.
“Este tecnológico se va a convertir en una institución que, además de apoyar en la educación del país, se va a convertir en un aliado en temas de índole ambiental”, afirmó.
Agregó que profesores y estudiantes podrán participar en las capacitaciones que impartan instituciones como Profepa y Semarnat.
Por su parte, Karlo Martín Samaguey Zamora resaltó la importancia de generar conciencia ambiental entre niños, jóvenes y empresas, mientras que Rogelio Zarazúa Sánchez señaló que la industria de la región podrá contar con un espacio de formación para fortalecer sus procesos y cumplir con la normativa.
Antonio Pérez, director jurídico del TecNM, consideró que la coordinación entre las instituciones permitirá generar una sinergia para impulsar los objetivos ambientales.
Los centros de La Piedad y Zamora se incorporan a la red de Centros Regionales de Prevención y Calidad Ambiental que ya opera en Tula, Hidalgo; Monterrey, Nuevo León, y Toluca, Estado de México.
Con esta estrategia, la Profepa busca fortalecer la prevención, la autorregulación y la auditoría ambiental voluntaria, además de mejorar las capacidades técnicas de las empresas para identificar y atender riesgos antes de que puedan convertirse en daños ambientales.
La puesta en marcha de ambos centros representa también una nueva oportunidad para vincular a la academia, autoridades y sectores productivos en acciones encaminadas a la protección del medio ambiente y al desarrollo sustentable de Michoacán.

