Con la participación de delegaciones de Colombia, México y Bolivia, inició el XVIII Foro Internacional en Desarrollo Local Sostenible (FIDLS), un encuentro realizado en la Universidad Católica Boliviana, sede Tarija, en el que se analizan los principales desafíos del desarrollo territorial y las alternativas para avanzar hacia comunidades más sostenibles.
La agenda del foro contempla el intercambio de conocimientos y experiencias vinculadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsados por la Organización de las Naciones Unidas. Entre los temas destacados se encuentran la gestión responsable de los recursos naturales, el tratamiento de aguas residuales y la formación de una cultura ambiental desde las primeras etapas de la vida.
Como parte de las actividades, las delegaciones visitaron una planta tratadora de lodos residuales, donde conocieron distintos procesos relacionados con el saneamiento y el cuidado del agua, así como la producción de fertilizante orgánico.

La visita permitió observar cómo los residuos generados durante determinados procesos de tratamiento pueden recibir un manejo que favorezca su aprovechamiento, siempre que se cumplan las condiciones técnicas y sanitarias correspondientes. Estas experiencias se relacionan con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6, que promueve el acceso al agua limpia y el saneamiento, además de una gestión responsable de los recursos hídricos.
Saneamiento y aprovechamiento de recursos
El tratamiento adecuado de las aguas residuales es uno de los desafíos ambientales de numerosas comunidades, debido a sus implicaciones para la salud pública, la conservación de los ecosistemas y la disponibilidad de agua en condiciones adecuadas.
En ese contexto, conocer experiencias de tratamiento de lodos y producción de fertilizante orgánico permite analizar alternativas para reducir el impacto de los residuos y aprovechar materiales que, bajo procesos controlados, pueden tener otros usos.
No obstante, los beneficios de estas prácticas dependen de factores como la calidad del material tratado, los procedimientos aplicados, la infraestructura disponible y el cumplimiento de las normas sanitarias y ambientales. Por ello, el intercambio técnico entre instituciones y territorios resulta relevante para identificar qué soluciones pueden adaptarse a distintas realidades locales.
La visita realizada durante el FIDLS se vinculó con el ODS 6, que plantea mejorar la calidad del agua, reducir la contaminación y fortalecer los sistemas de saneamiento.
Educación ambiental desde la primera infancia
La agenda también incluyó una visita al Centro de Educación Ambiental, un espacio enfocado en promover valores ecológicos y hábitos sostenibles desde las primeras etapas del desarrollo.
Durante la actividad se abordó la importancia de aprovechar la curiosidad natural de niñas y niños para fomentar prácticas que puedan mantenerse a lo largo de su vida, como el cuidado del entorno, el uso responsable de los recursos y la comprensión de los problemas ambientales.
Este enfoque se relaciona con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 13, dedicado a la acción por el clima. La educación ambiental puede contribuir a que las nuevas generaciones comprendan los efectos de las actividades humanas sobre el entorno y conozcan acciones cotidianas que ayudan a reducir impactos.
La formación desde la infancia también abre oportunidades para involucrar a las familias, las escuelas y las comunidades en iniciativas de sostenibilidad, de manera que el aprendizaje no se limite a espacios educativos específicos, sino que se refleje en hábitos diarios.
Cooperación internacional para el desarrollo local
El XVIII Foro Internacional en Desarrollo Local Sostenible busca consolidarse como un espacio de intercambio de experiencias y buenas prácticas entre las delegaciones participantes. La discusión de iniciativas concretas permite identificar desafíos compartidos y explorar alternativas que puedan adaptarse a las condiciones sociales, económicas y ambientales de cada territorio.
La participación de representantes de Colombia, México y Bolivia también pone de relieve la importancia de la colaboración internacional para abordar problemas que no se limitan a las fronteras nacionales, como la contaminación del agua, la gestión de residuos y los efectos del cambio climático.
Para que estas experiencias se traduzcan en resultados duraderos, uno de los retos consiste en convertir los aprendizajes del encuentro en acciones, proyectos o mecanismos de cooperación que puedan aplicarse en las comunidades participantes.
Con las visitas técnicas y las actividades de reflexión, el XVIII FIDLS promueve el análisis de alternativas para avanzar hacia un desarrollo local que considere tanto las necesidades de la población como la protección del medio ambiente.

