Caminos y Puentes Federales (Capufe) aplicó desde este lunes un incremento generalizado en las tarifas de peaje en todo el país, con aumentos que van de 5 a 30 pesos por caseta, dependiendo del tramo y tipo de vehículo.

Este ajuste -difundido a través del documento oficial de ingresos y servicios conexos- impacta a motocicletas, automóviles, autobuses y transporte de carga, en una medida que, si bien se justifica técnicamente, representa un costo adicional inmediato para millones de usuarios de la red carretera federal.

En vías estratégicas, los incrementos son notorios. En la autopista México–Querétaro, una de las más transitadas del país, el peaje para automóviles subió 10 pesos. En contraste, el corredor Cuernavaca–Acapulco registró uno de los aumentos más altos, con 30 pesos adicionales para autos.

En puntos de alta afluencia como la caseta de Tepotzotlán, en el Estado de México, el costo pasó de 108 a 113 pesos, consolidando una tendencia de ajustes graduales que, acumulados, presionan el gasto cotidiano de los automovilistas.

Las nuevas tarifas, vigentes desde este 13 de abril de 2026, incluyen:

  • Cuernavaca–Acapulco: autos 670 pesos; motos 335; autobuses 1,141; camiones 1,134.
  • Córdoba–Veracruz: autos 282; motos 141; autobuses 434; camiones 418.
  • Chamapa–Lechería: autos 69; motos 34; autobuses 127; camiones de 119 a 228.
  • México–Cuernavaca: autos 156; motos 78; autobuses 301; camiones de 299 a 748.
  • México–Querétaro: autos 226; motos 113; autobuses 520; camiones de 497 a 1,446.
  • México–Puebla: autos 226; motos 113; autobuses 487; camiones de 464 a 1,309.
  • Tijuana–Ensenada: autos 152; motos 76; autobuses 333; camiones de 399 a 464.

El ajuste ocurre a poco más de un año del último incremento, registrado en enero de 2025, lo que evidencia una política de actualización periódica en las cuotas carreteras.

Desde la perspectiva oficial, Capufe sostiene que el aumento responde a la necesidad de mantener en condiciones óptimas la infraestructura vial y garantizar la operación de los tramos concesionados. Los recursos, aseguran, se destinan a conservación, mantenimiento y seguridad carretera.

Sin embargo, en términos prácticos, el alza impacta de forma directa en el presupuesto de quienes utilizan estas vías de manera recurrente, ya sea por trabajo, transporte de mercancías o turismo. En un contexto de presión inflacionaria, el encarecimiento de peajes añade un factor más al costo de movilidad en México.

Por Staff

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